La Semana Santa
“Desde el inicio de la Cuaresma la ciudad siente la cercanía de la Semana Santa. Las calles se impregnan de un perfume muy característico: el olor a azahar. El clima va mejorando y las ciudades toman una luz y un color muy característico. A partir del Domingo de Pasión, o sea el domingo anterior al Domingo de Ramos, una especial efervescencia se nota en las ciudades. En ese día se celebra el Pregón de la Semana Santa. Se trata de una exaltación de nuestra Semana Mayor, que es pronunciado por alguna persona con gran afinidad a nuestras cofradías y a nuestra fiesta. El Domingo de Pasión es el definitivo punto de partida.
Las ciudades cambian completamente en muy pocas horas. Pero antes de que eso suceda verán personas perfectamente trajeadas, con lazos y adhesivos en las solapas de sus chaquetas o camisas como signo distintivo de haber ido a los templos a contemplar los pasos que van a exhibir por la tarde. Muy pronto se verá algún nazareno dirigiéndose a su iglesia por el camino más corto para iniciar su estación de penitencia. Antes y durante el almuerzo ya hay cofradías en las calles, empieza a moverse la ciudad. Grupos de jóvenes con bocadillo atado a la cintura buscan el primer paso del día. Hombres y mujeres con auriculares para no perderse ningún detalle de lo que sucede en otros puntos de la ciudad; todo ello en el camino hacia el crepúsculo que dará lugar a una noche que iluminarán las cofradías al son de una música muy particular”.
El calendario en nuestro país se caracteriza por su carácter religioso, ya que después de grandes festividades como son la Navidad y el Carnaval, el año continua con la Semana Santa, fecha de gran tradición en nuestro país. Entre todas las semanas del año, esta es la más importante para los, días en los que se conmemora la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús. Desde el punto de vista cristiano, la Semana Santa, denominada antiguamente «semana mayor» o «semana grande», es la semana que conmemora la Pasión de Cristo, y en la que son numerosos los turistas extranjeros y españoles que se desplazan para conocer y disfrutar de esta tradición y de sus distintivas procesiones.
Se compone de dos partes: el final de la Cuaresma (del Domingo de Ramos al Miércoles Santo) y el Triduo Pascual (Jueves, Viernes y Sábado-Domingo). La fiesta comienza el Domingo de Ramos (Domingo antes del Jueves Santo), donde se conmemora la entrada en Jerusalén de Jesús, y el pueblo le da la bienvenida con ramas de olivos, símbolo “vida”. El lunes, martes, miércoles Santos también hay procesiones, aunque de menor importancia, pero en los días que siguen es cuando verdaderamente empiezan las grandes celebraciones. El Jueves Santo se celebra la última cena en la que Jesús fue vendido y traicionado por Judas; el Viernes Santo se conmemora la Pasión (el calvario) y muerte de Jesús después de haber arrastrado la cruz por las calles y finalmente, ser crucificado; el Sábado Santo es el descanso de Cristo en el sepulcro. La Semana Santa nos despide con el Domingo y el Lunes de Pascua, donde en ambos se celebra la Resurrección del Señor.
Aunque el estilo y el ambiente de la Semana Santa varía de una ciudad a otra, dependiendo de las tradiciones y de la zona, las características básicas siguen siendo las mismas: cada día hay una serie de misas y de procesiones, las cuales constituyen, incluso más allá de la tremenda significación religiosa que tiene para los devotos, una tradición que puede resultar espectacular, y de las que algunas de ellas están declaradas Bien de Interés Turístico Nacional o Internacional.
Actualmente, son muchas las poblaciones que celebran procesiones en las que los pasos (tallas policromadas con alegorías evangélicas – imágenes religiosas- especialmente de la Pasión de Jesús y de la Virgen) recorren las calles entre el entusiasmo popular. Las diferentes cofradías responsables de estas procesiones representan los sectores sociales y profesionales de cada ciudad, que tienen su origen en los gremios medievales. Algunos de los propios cofrades- miembros de la cofradía- son los que transportan las imágenes, y levantan los pasos y los transportan con movimientos exactos y precisos, obedeciendo la voz de un capataz- persona que guía los pasos de las procesiones por delante- que indica cuándo ha de levantarse o bajarse el paso.
Los pasos marchan acompañados de bandas de música y seguidos de miembros de la cofradía vestidos con túnicas y encapuchados del color de la hermandad a los que se les llama nazarenos y simbolizan a las personas que van a castigar a Jesucristo y en señal de vergüenza se tapan la cara. El olor a cera y los sonidos de tambores y trompetas, dan un ambiente muy especial a estos ritos religiosos.
La Semana Santa española está muy arraigada en Andalucía, con grandes procesiones en Málaga, Sevilla y Granada, y en la comunidad de Castilla y León, en Zamora, Valladolid, Salamanca, Ávida y Segovia.
- La Semana Santa en Sevilla
Andalucía es la Comunidad Española que celebra sus festivales con gran pasión y fervor. La austeridad y el silencio de las celebraciones de los pueblos castellanos contrastan con el derroche de luz y color de las celebraciones andaluzas y levantinas. En Sevilla, capital de Andalucía, se celebran las de más renombre, cuya tradición viene desde el siglo XIV, pero las procesiones que podemos ver hoy, son las mismas que se realizaban en el siglo XVII, y que coinciden con la edad de oro del arte andaluz y de su imaginaria.
La Semana Santa de Sevilla es sin lugar a dudas, la Fiesta Mayor de Sevilla. En ella, 57 cofradías de todos los barrios, realizan el itinerario de su estación de penitencia con cientos de nazarenos y hermanos que acompañan a sus sagradas imágenes en pasos por las calles sevillanas.
Los pasos de la Semana Santa de Sevilla, son elaboradas obras de arte donde se portan a las imágenes procesionales y, los costaleros son los hermanos que llevan los pasos bajo este y tapados por los faldones que bordean el paso. La cuadrilla de costaleros la forman habitualmente un número de 30 a 40 costaleros, que en diferentes lugares previamente establecidos, se turnan por otros costaleros en los llamados relevos.
La Semana Santa de Sevilla posee una tradición de cánones y directrices que han sido copiadas en muchas partes del mundo y en especial en Andalucía, salvo las ciudades de Málaga y Cádiz donde tienen sus propias costumbres y tradiciones conservadas por siglos hasta la actualidad.
- El paso de la macarena
- La Semana Santa en Granada
La historia de la Semana Santa tiene sus origen en los tiempos de la reconquista llevada a cabo por los Reyes Católicos, cuando la Iglesia Católica utilizó todos sus esfuerzos para poder restablecer los valores y tradiciones cristianos, después de muchos siglos de influencia musulmana en la península. Esta influencia se ve particularmente en Granada, donde los mundos árabe y cristiano se mezclan en sus calles con espectaculares celebraciones entre el 5 y el 12 de abril.
La Semana Santa en Granada es declarada de interés turístico nacional, mérito obtenido por las particularidades del maravilloso espectáculo que ofrecen sus procesiones, marcadas por el sonido de las melancólicas canciones que entonan las bandas de música que acompañan a las procesiones.
Las imágenes transportadas por los costaleros en las calles granadinas son inigualables obras de imaginería, ya que en esta ciudad suelen encontrarse las obras más antiguas de este tipo.
Entre todas las procesiones, una de las que más destaca por su belleza es la deEl Silencio. Durante la noche del Jueves Santo, que es cuando ésta se celebra, las calles por las que va pasando permanecen completamente silenciosas y, a medida que la procesión va avanzando, las luces se van a apagando, contribuyendo a generar un ambiente especialmente sobrecogedor.
Pero quizás, la procesión que más sobresalga sea la de los Gitanos, que hace su recorrido el Miércoles Santo desde la Catedral hasta el barrio gitano del Sacromonte. Su paso, con tramos de especial dificultad debido a las empinadas subidas y a lo angosto de las calles, está marcado por los altos para entonar saetas u otros cánticos a la Virgen, o incluso para encender hogueras.
- El Cristo de los Gitanos
- La Semana Santa en Málaga
La Semana Santa en Málaga, tradición desde el siglo XV, es uno de los eventos más solemnes. Destacan los pasos de la Pasión de Cristo entre otros y la preciosa ornamentación barroca de los tronos, que sin duda la hacen de las mas atractivas de España y de las de mayor interés.
La puesta en la calle de esta impresionante Semana Santa es un espectáculo lleno de color y majestuosidad, en parte debido al gusto por el arte barroco de las diferentes cofradías y hermandades malagueñas.
Una de las particularidades que hace especial a estas celebraciones en Málaga es que en esta ciudad la Semana de la Pasión no se corresponde con recogimiento y silencio por parte de los ciudadanos. Más bien al contrario, son muy frecuentes las explosiones de alegría, los aplausos al paso de las imágenes o las saetas espontáneas, y donde su música se convierte en un elemento fundamental para generar este ambiente.
- Procesión de la Cofradia nuestro Padre Jesús del Huerto de la localidad de Velez-Málaga
- La Semana Santa en Valladolid
La Semana Santa de Valladolid, es probablemente una de las más importantes de España y tiene una característica que la distingue de otras y, es el de la marcada riqueza artística de las imágenes que recorren las calles de la ciudad entre el viernes anterior al Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección .
El origen de las celebraciones se remonta a 1498, pero se dice que su época de oro fue en el siglo XVII cuando los imagineros más importantes del momento realizaron la mayoría de las piezas en madera policromada que aún forman parte de estas celebraciones. Juan de Juni y Gregorio Fernández son sólo dos de los nombres de los artistas que hace casi cuatro siglos esculpieron los rostros y figuras que representan las principales escenas del Via Crucis de Jesucristo.
-Procesión en Valladolid
REFERENCIAS:









